Mi hijo forma parte del grupo que está evaluando empresas para su viaje de egresados. Cuando me comentó que estaban comenzando a analizar opciones —entre ellas Baxtter— decidí entrar al sitio web para entender qué ofrecían.
Lo que encontré no refleja lo que Baxtter es hoy : un sitio desactualizado, con errores visibles, sin desarrollo de lasa actividades y sin una experiencia mobile a la altura de quienes realmente toman la decisión: los chicos.
Como me dedico a esto hace 14 años, pensé en el estilo que podía funcionar y me puse a rediseñarlo. Cuando lo terminé, en vez de guardarlo como pieza de portfolio, decidí mostrárselo a Baxtter.
Este documento es lo que sigue: cómo lo llevamos a producción, qué opciones tienen, y por qué el costo es mínimo comparado con lo que ya están perdiendo por tener ese sitio online.